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viernes, 20 de abril de 2012

Aprendiendo a leer

Mira, escribo Libélula y unas alitas rozan tu nariz. Luego suelto una coma y el grupo de ocho letras descansa sobre la mesita de noche, frota sus patas de tinta contra la madera. Al acabar su vuelo con un punto, la invocación desaparece por la ventana y un precipicio de cosa inconclusa te invade. Ya sabemos, quieres otra palabra.
Me gustan esos juegos. Tomo mi cuaderno de apuntes, voy al Bosque de Chapultepec y escribo: una ardilla observa a los caminantes desde la rama de un árbol. Cuando llego a casa me hablas del parque cercano y de las extrañas costumbres de las ardillas. Son oraciones lejanas de jaquecas al acecho. Excederlas significaría darle la bienvenida a un intruso hecho de levadura, un intruso que subiría a tu cama y comería la grasa atiborrada en las cuencas de sus ojos.
Pero si ya distingues lo escrito en un papel, si ya mamá te inscribió en un curso avanzado de lectura, eres grande y debes reconocer esos garabatos, juntas letra con letra y reúnes un mundillo de signos, de iz-quier-da a de-re-cha. Entonces te paso mi cuaderno de apuntes y lees Libélula y pronuncias esa palabra como se pronuncia un conjuro: anhelo de algo cruzando la habitación, de alitas rozando la nariz y descanso sobre la mesita de noche, sin salida por la ventana ni precipicio de línea y punto.

Esperamos. Lees de nuevo. Repites. Otra vez…Quizá falta mejorar la dicción.

13 comentarios:

  1. La lectura es esa ventana mágica que se abre hacia otros mundos reales o no.
    Me ha encantado el relato, el nombre del blog es superoriginal y la palabra "libélula"es una de mis favoritas¡fijate que casualidad!, la misma que el descubrimiento de tu blog, mi visita no te ha restado -1, lo ha sumado.
    Saludos desde Tenerife y te dejo enlace de mi blog por si quieres sumarte a él.
    http://gofioconmiel.blogspot.com.es/

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    1. Muchas Gracias Gloria, por aquí te esperamos y me ha gustado que encuentres el blog y de repente también tu palabra favorita. Lo del nombre de éste tiene su historia propia.

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  2. yo escribo y tu creas el trazo de mi lápiz.... Nombre primo me has matado con esa oración... A mi me gustaría llevar una libélula pegada al corazón :) y sí, por siempre me quedo con Mafalda :)

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    1. Así debe ser prima. No deje sus canciones y a la Mafalda.

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  3. Muestra la grandeza que le ocurre a quien aprende a leer.
    Se hace propietario de un oceano infinito. Dentro de el cual puede ocurrir cualquier cosa.

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    1. Leyendo, Carlos, pueden suceder infinidad de cosas, en esos estaremos de acuerdo. Abrazos.

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  4. Una preciosa descripción de la magia de la lectura, de ese fenómeno que nos cambia la vida de un modo que ya damos por asumido pero que, en el fotograma de este relato, se agranda. Hermoso homenaje.
    Abrazos

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    1. Pues si Susana, leer no es sólo un trabajo racional, también es parte, quizá una característica, de la imaginación.

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  5. El mundo mágico de las letras y lo que nos transmiten. ¿Sabes?, alguna vez me dediqué a leer todo sobre escritura, sobre la historia del libro, etc., pero (por suerte) mi mente no pudo desentrañar el misterio y la magia que implica leer una palabra y casi verla hecha imagen.
    Te dejo un gran abrazo.
    HD

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    1. Menos mal no llegaste a tu objetivo, estarías medio loco, je, quizá dejarías de escribir porque podría ser que escribir es, en parte, descubrir el por qué de la lectura. Abrazos Humberto

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  6. No ha perdido usted la buena pluma. Un abrazo amigo!

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    1. Parcero, gracias por pasar, su mercé qué anda haciendo. Anímese a escribir. Abrazos.

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  7. Otra sutileza de juego. Esa manera tan particular de ir poniendo una palabra y en seguida la siguiente, pareciera obvio desde una mirada descuidada y ligera mas no hay tal. En la maqueta de la imaginación se van dibujando esas sincronías que permiten que gentes de innúmeros sitios colisionen en tu escritura. Recuerdo ahora lo que te dije en un entonces: persiste, no dejes de escribir.

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